lunes, 8 de junio de 2009

Television Peruana ¿Que vamos hacer Contigo?

Vender entretenimiento a través de imágenes se ha convertido en la mejor opción para cumplir con la soñada relación bajo costo en producción _alta rentabilidad. La producción audiovisual en la pantalla chica peruana es mezquina en contenidos culturales que refuerzan identidades y que promuevan el dialogo; sin embargo insertar en la televisión peruana este tipo de temática no requiere de una mayor inversión sino de insumos, que aún no se encuentran: la creatividad, sensibilidad y responsabilidad social de las empresas y la participación activa de las audiencias través critica y acción.

La situación actual y los cambios que se intentan realizar son herederos de programas solidarios, divulgadores y burlones de la condición económica y social que predomina en el país, al humillarla con su participación en un concurso en vivo, haciéndole creer que apareciendo en la televisión daban un TRAMPOLIN A LA FAMA, considero que era un salto a su propia denigración, involuntaria por supuesto, ya que la sociedad confunde participación con llamadas, asistencias a sets o castings.

Ahora los programas de auditorio son sofisticados y tras un conductor simpático y aparentemente capacitado, se encuentra la presión de empresarios y auspiciadores por conseguir el ansiado rating, con su show improvisado, hacen olvidar los problemas cotidianos y con ello individualizar.

Esta intención también la posee los programas cómicos, en sus peores tiempos representados por fabricadores de risas ambulantes, con la recreación de la cultura popular, que por el contrario no merece ser objeto de burla. Son a su vez cortinas de humo frente a lo verdaderamente preocupante y esto se compensa apelando a la tan aclamada alegría, una emoción, que ahora se despierta incluyéndole a estos programas, a la mujer, objeto sexual, protagonista de burlas grotescas, lo cual refleja la desesperación por conseguir mayor audiencia .
Por todo ello merecen la denominación de “chongo show”. Se podria apostar por un humor político, un programa que reivindique el buen humor que tenemos los peruanos.

Hay en la historia de nuestra TV personajes, cuya huella será lamentablemente recordada como la “Doctora” Laura Bozzo, cuya función era comprar a individuos para su posterior actuación, que incluía violencia en vivo y en directo, luego ante el problema, ella como abogada amenazaba al culpable de la riña, de esta forma ganaría el reconocimiento como supuesta salvadora.

Lo anterior se presentaba en un talk show, que lejos de plantear soluciones por medio del dialogo y comprometerse con los problemas de sus semejantes,
así como compartir sus angustias sus angustias y tristezas, este tipo de programas se limitan a ventilar asuntos privados, intrascendentes.

Ahora han sido desplazados por los reality show que apelando a las emociones del publico para enlazarlos al horario propuesto esta técnica también era aplicada en el gossip _show de Magaly Medina por el reflejo de la vida privada.

En este mercado se compite por el rating, este es necesario, pero el proceso que siguen las empresas televisivas para conseguirlo no es el correcto. El proceso debería cambiar para lograr resultados distintos en las audiencias, es decir entretener utilizando como herramienta la educación y cultura.
Educar a la población en el consumo activo, critico y propositivo de la televisión es el primer paso para el cambio, ya que las soluciones deben ser planteadas desde las propuestas de ambos actores comunicacionales: emisores y receptores.

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